jueves, 8 de marzo de 2012

Aproximaciones a Zaratustra (parte I)

Inevitable, sin duda, es leer los discursos de Zaratustra sin sentir un enorme sentimiento de admiración más próximo a lo religioso que a lo literario.
Metáforas, aforismos y axiomas abundan en la bibliografía de Nietzsche pero en "Así habló Zaratustra", logra un perfecto equilibrio entre la filosofía y la literatura novelesca, haciendo del "sabio de las montañas" un personaje memorable y por sobre todo abrumador. Muchas veces al leer y releer algunos discursos, se asienta esa noción de divinidad similar a la que debe sentirse al leer la Biblia o el Corán creyendo en ellas respectivamente.
Sin embargo uno no deja de experimentar eso desde una posición de mero espectador, como aquel que toma una copa de un buen vino  mientras observa con pena a aquellos embriagados en licores baratos. Dentro, pero fuera.
Lograr comprender el funcionamiento de algunos de los mayores sistemas de creencias y utilizar esos artilugios para crear algo símil pero con el efecto contrario, no el de crear una doctrina rígida y determinada sino el de, en primer lugar, comprobar justamente que estas pueden ser "creadas" y luego para expresar su completo desacuerdo en los mismos términos y con la misma estructura que aquello con lo que desacuerda, porque no es una cuestión lingüística, estética, o literaria la que Nietzsche rechaza, sino lo que está expresado en ellas. De cualquier modo, se advierte, tras cortejar las palabras de Zaratustra con libros de sabiduría árabe, china, o hindú, y libros de Platón o la misma Biblia, que lo que Nietzsche imprime en el viejo sabio no es solo una boca para sus pensamientos, un "viajero y su sombra" que teatralizan sus opiniones y esconden con una máscara traslucida su cara y sus ideas, sino un personaje trascendental, enigmático y formidable.
"El alter-ego de Nietszche", como me gusta llamarlo. Zaratustra es en muchos sentidos la imagen, el reflejo en papel de un autor incomprendido, ignorado, difamado pero respetado, un revolucionario subestimado y un genio sin un "best-seller". Ya sea en la plaza del pueblo, ignorado por la multitud y avergonzado por un saltimbanqui, o condenado por "jueces de la moral" como Wagner o Schopenhauer y aislado mucho tiempo por la enfermedad, ambos sufren el ridiculo y el rechazo como consecuencia de lo revolucionario de sus ideas. Nietszche y Zaratustra comparten un dualismo casi sin precedentes. Zaratustra no es más que la realización de vida de Nietzsche, su obra maestra de él mismo.
Poniéndose a la par de Confucio, Jesús, Mahoma, Budha, y Platón, en cierto sentido, el "proclamador del superhombre" no es más que la fantasía hecha realidad, compartiendo, a su vez, varias características con estos 5 gigantes del pensamiento, entre ellas, el aislamiento voluntario en busca de la revelación de la verdad, cansado de la vulgaridad humana, el rechazo inicial por parte del pueblo al que dirige su mirada, el encuentro con hechos y verdades humanas que la hacen cambiar de parecer o afianzar su misión( como presenciar una muerte, la noche, la vida, el hombre y sus vilezas) y sin dejar de lado la característica forma de escritura  de los textos atribuidos a dichos personajes; los paralelismos entre oraciones, el uso de fabulas y metáforas, finalizar cada discurso con la misma frase, en ciertas ocasiones hacer perder al lector en cátedras infinitas pero contundentes cada una a su manera, y el uso del dialogo Socrático, poniendo a Zaratustra en posición de Maestro enseñando a sus discípulos o alumnos lecciones reveladoras.
Todo esto sumado a cuestiones que no he sido capaz de percibir, que de seguro las hay, hacen aparecer la idea de un Nietzsche que al mismo tiempo que resalta y exalta los rasgos más característicos de los grandes sabios bien para homenajearlos o solo para jactarse de ellos de alguna manera en su extraño pero genial operar psicológico y personal, logra hacer de Zaratustra el "hijo" genéticamente manipulado de las grandes mentes de la filosofía oriental-occidental con rasgos de él mismo y que atrapa, ciertamente, a cualquier lector sensato tanto estética como ideológicamente al punto de que la idea de "superhombre" queda ligada intrínsecamente con la de "hombre" y la de "futuro". Aproximación primera a la lectura de una ente brillante, quizá no el mejor libro para empezar a leer Nietzsche según los críticos, pero para mí, una asombrosa forma de admirar las maravillas de la mente humana, tanto de la que se adhiere a dogmas, como la que es capaz de crear ideas y personajes de proporciones épicas sin desmoronar su línea de pensamiento y sin perder la cordura, al menos a la hora de escribir.