miércoles, 25 de julio de 2012

Observaciones Genealógicas



Hay, en el gran desorden natural del mundo, ciertos intentos humanos por ver "algo mas allá" "sacar conclusiones". Porque el hombre no entiende el desorden, muere sin el lenguaje, las convenciones, las divisiones, las categorizaciones, los conceptos y los nombres. Pero, por sobre todas estas cosas, se encuentra aquello que da origen a todo el sistema ficticio y formal con el cual el hombre ordena lo in-ordenable, y eso, es la capacidad de, no solo creer en que es posible ordenar al menos infimamente ese desorden, sino ademas creerse capaz de hacerlo él mismo porque a fin de cuentas nada, y absolutamente nada de lo que hoy constituye el medio conceptual "diario" del hombre es a priori, todo ha sido y seguirá siendo obra de la mas primitiva necesidad de ese hombre desnudo e indefenso que ante un vacío existencial repleto de lo desconocido y lo incontenible necesita no solo un punto de partida desde el cual "existir" sino también un conjunto de herramientas mediante las cuales seguir encontrando explicaciones y sistemas para ordenar con muchísimo esfuerzo la mas mísera parte de esa descomunal avalancha de kaos puro a la cual se encuentra arrojado y a la que intenta descifrar, desde los tiempos inmemorables de los primeros gestos y gruñidos hasta los abultados informes científicos en sus idiomas tan lujosos y correctos, logrando, al fin, construir algo tan vital para su existencia, pero a la vez tan frágil y dependiente de la misma que el día que no "estemos" mas, reinará el kaos inconmensurable, hermoso y eterno, maquillado, hasta ese día, con los igualmente inacabables y sofisticados artilugios vitales del hombre.

Paradogicamente, ante este "no saber como" con el que nos encontramos, uno de los pensamientos mas recurrentes quizá sea el de tratar de trazar, respecto de nuestro pasado, un camino por el cual estamos "destinados a ir", ver en los que estuvieron antes que nosotros, "una señal".

Me ha pasado de intentar descubrir, como si de una ciudad de oro puro se tratara, ese mapa ancestral, enterrado en las memorias e historias de mi familia, que pueda darme una pista de para qué lado del vació tirarme. Finalmente (digo finalmente no porque haya descubierto algo sino porque esta fue la ultima reflexión que tuvo lugar antes de resignarme a mi libertad) algo saltó a la vista: Una especie de progresión evolutiva ligada a los movimientos geográficos y al cambio en términos de urbanización que atravesó mi familia. Esto puede parecer a simple vista bastante superficial, y hasta simplista, ligando la evolución al desplazamiento físico, pero lo cierto es que, el hecho de cambiar de localización física, conlleva a su vez, un cambio de muchísimos aspectos especialmente a nivel cultural y social, que llevan a poder ser aprovechados por los individuos para incrementar tanto el nivel de formación intelectual formal, como varias experiencias de vida que pueden ser transmitidas. Mis bisabuelos, moviéndose de continente, y resultando aquí en formar parte de la población rural del sur del país, criando a mis abuelos, que terminarían quedándose en Perito Moreno, que en ese tiempo era aún mas pequeño de lo que es hoy, pero al fin y al cabo, habiendo pasado por un proceso de "urbanización", que no siempre es sinónimo de algo bueno, pero en este caso, es así como lo entiendo. Luego mis padres, ambos nacidos en esa localidad, se asentarían en Comodoro Rivadavia, generacional-mente hablando, siguiendo esta cadena de desplazamientos, y ahora, a mi, y mas tarde a mi hermana, nos toca, Buenos Aires, otro movimiento, quizá no permanente pero no por eso menor. 

En este sentido, la carga que se nos presenta de seguir con esta "evolución" (de nuevo, no se si es la palabra correcta) familiar, y al abrirsenos las puertas del mundo, de Bueno Aires, como ese puerto del Siglo XIX que conectaba Argentina y Europa, es ahora nuestro puerto. Es solo una reflexión, un patrón estúpido, en esta hecatombe que es el futuro y que nunca habrá ninguna guía, pero es lindo de vez en cuando, proyactarse.

sábado, 7 de abril de 2012

Cercano Oriente

La fortuita lectura de libros sobre sabiduría árabe y china, me ha llevado a preguntarme un par de cosas: En primer lugar, ¿Es el idioma la única "muralla" que afronta la cultura oriental para hacerse difundir o, en su defecto, para ser estudiada, o hay otros intereses de por medio? ¿ Es este mundo occidental lo suficientemente vano e irrespetuoso como para no solo ignorar la cultura de "la otra mitad del mundo" sino llegar también a denigrarlo y tratarlo de irrelevante? El trasfondo de estos aspectos quiza sea demasiado profundo y no me creo apto como para determinar cuál es realmente "la gran muralla" del siglo XXI, pero lo que si  me atrevo a comentar son algunos pensamientos que produjeron  las lecturas de textos orientales en los ultimos meses.
Primero y principal al leer sobre historia de la antigua China, Angkor, el mundo Árabe, o la antigua India, quede atónito al dar de la ínfima, y casi nula, parte de la vasta historia oriental que conocia, muchisimo menor a mis conocimientos sobre historia occidental. Me fue imposible aprender todos los nombres que leí dada las distancias lingüísticas entre los idiomas, o tener un panorama general de toda la historia oriental. En conclusión  nada es lo que se ve a nivel secundario sobre historia oriental, como si no tuviera ninguna relación con "nosotros". "Es un mundo aparte", dicen muchos, pero es cierto que muchas figuras orientales han tenido, naturalmente, grandes influencias en nuestra manera de vivir, sin nombrar la crisis de los países de la OPEP en el '73 o la invasión árabe a España, que duro casi un milenio, la cual fue crucial para contrarrestar la vulgar base del latín traída por los soldados romanos.
 El mundo islámico y judío constituyen, en sus diversas formas, dos de las mas grandes ideologías religiosas de la actualidad. La caída de Constantinopla y Jerusalem en manos de los turcos, propició, entre otras cosas, las cruzadas catolicas o la " Guerra Santa". Me gustaría comentar, a medida que se me sea posible, algunos textos de índole oriental, y seguir indagando en una cultura tan diversa, antigua, rica y en constante ascenso

jueves, 8 de marzo de 2012

Aproximaciones a Zaratustra (parte I)

Inevitable, sin duda, es leer los discursos de Zaratustra sin sentir un enorme sentimiento de admiración más próximo a lo religioso que a lo literario.
Metáforas, aforismos y axiomas abundan en la bibliografía de Nietzsche pero en "Así habló Zaratustra", logra un perfecto equilibrio entre la filosofía y la literatura novelesca, haciendo del "sabio de las montañas" un personaje memorable y por sobre todo abrumador. Muchas veces al leer y releer algunos discursos, se asienta esa noción de divinidad similar a la que debe sentirse al leer la Biblia o el Corán creyendo en ellas respectivamente.
Sin embargo uno no deja de experimentar eso desde una posición de mero espectador, como aquel que toma una copa de un buen vino  mientras observa con pena a aquellos embriagados en licores baratos. Dentro, pero fuera.
Lograr comprender el funcionamiento de algunos de los mayores sistemas de creencias y utilizar esos artilugios para crear algo símil pero con el efecto contrario, no el de crear una doctrina rígida y determinada sino el de, en primer lugar, comprobar justamente que estas pueden ser "creadas" y luego para expresar su completo desacuerdo en los mismos términos y con la misma estructura que aquello con lo que desacuerda, porque no es una cuestión lingüística, estética, o literaria la que Nietzsche rechaza, sino lo que está expresado en ellas. De cualquier modo, se advierte, tras cortejar las palabras de Zaratustra con libros de sabiduría árabe, china, o hindú, y libros de Platón o la misma Biblia, que lo que Nietzsche imprime en el viejo sabio no es solo una boca para sus pensamientos, un "viajero y su sombra" que teatralizan sus opiniones y esconden con una máscara traslucida su cara y sus ideas, sino un personaje trascendental, enigmático y formidable.
"El alter-ego de Nietszche", como me gusta llamarlo. Zaratustra es en muchos sentidos la imagen, el reflejo en papel de un autor incomprendido, ignorado, difamado pero respetado, un revolucionario subestimado y un genio sin un "best-seller". Ya sea en la plaza del pueblo, ignorado por la multitud y avergonzado por un saltimbanqui, o condenado por "jueces de la moral" como Wagner o Schopenhauer y aislado mucho tiempo por la enfermedad, ambos sufren el ridiculo y el rechazo como consecuencia de lo revolucionario de sus ideas. Nietszche y Zaratustra comparten un dualismo casi sin precedentes. Zaratustra no es más que la realización de vida de Nietzsche, su obra maestra de él mismo.
Poniéndose a la par de Confucio, Jesús, Mahoma, Budha, y Platón, en cierto sentido, el "proclamador del superhombre" no es más que la fantasía hecha realidad, compartiendo, a su vez, varias características con estos 5 gigantes del pensamiento, entre ellas, el aislamiento voluntario en busca de la revelación de la verdad, cansado de la vulgaridad humana, el rechazo inicial por parte del pueblo al que dirige su mirada, el encuentro con hechos y verdades humanas que la hacen cambiar de parecer o afianzar su misión( como presenciar una muerte, la noche, la vida, el hombre y sus vilezas) y sin dejar de lado la característica forma de escritura  de los textos atribuidos a dichos personajes; los paralelismos entre oraciones, el uso de fabulas y metáforas, finalizar cada discurso con la misma frase, en ciertas ocasiones hacer perder al lector en cátedras infinitas pero contundentes cada una a su manera, y el uso del dialogo Socrático, poniendo a Zaratustra en posición de Maestro enseñando a sus discípulos o alumnos lecciones reveladoras.
Todo esto sumado a cuestiones que no he sido capaz de percibir, que de seguro las hay, hacen aparecer la idea de un Nietzsche que al mismo tiempo que resalta y exalta los rasgos más característicos de los grandes sabios bien para homenajearlos o solo para jactarse de ellos de alguna manera en su extraño pero genial operar psicológico y personal, logra hacer de Zaratustra el "hijo" genéticamente manipulado de las grandes mentes de la filosofía oriental-occidental con rasgos de él mismo y que atrapa, ciertamente, a cualquier lector sensato tanto estética como ideológicamente al punto de que la idea de "superhombre" queda ligada intrínsecamente con la de "hombre" y la de "futuro". Aproximación primera a la lectura de una ente brillante, quizá no el mejor libro para empezar a leer Nietzsche según los críticos, pero para mí, una asombrosa forma de admirar las maravillas de la mente humana, tanto de la que se adhiere a dogmas, como la que es capaz de crear ideas y personajes de proporciones épicas sin desmoronar su línea de pensamiento y sin perder la cordura, al menos a la hora de escribir.